Muchas de las estructuras y edificios que nos rodean fueron construidos con acero. Este material comenzó su hegemonía a finales del siglo XVII, cuando se edificó en 1779, en Inglaterra, el Puente de Coalbrookdale también conocido como Iron Bridge o Puente de Hierro.

Desde entonces y hasta la actualidad se han construidos miles de puentes, casas, edificios, plazas comerciales, hospitales, fábricas y rascacielos. Varias son las pruebas de lo dicho: recordemos la Torre Eiffel en Francia (1889) y las que en su momento fueron las Torres Gemelas en Nueva York (1973- 2001).

Las principales ventajas del acero, metal y hierro, según mencionan constructores y arquitectos, son las siguientes:

  • Adaptabilidad
  • Gama de aplicaciones
  • Durabilidad
  • Reutilización
 
Según su composición, la clasificación del acero a nivel mundial es:

  • Acero al carbón: es el más utilizada en la industria de la construcción por sus excelentes propiedades.
  • Acero de baja aleación: son estructuras más delgadas, con igual resistencia y un poco más económicas.
  • Acero aleado: se distingue por tener mejor propiedades químicas y mecánicas.
 
El acero Inoxidable tiene un gran número de aplicaciones, entre las principales podemos mencionar:

  • Electrodomésticos como refrigeradores y estufas
  • Automotriz, principalmente tubos de escape
  • Construcción en fachadas y mobiliario
  • Industria alimenticia, mobiliario y equipo de cocina
  • Área de salud como equipo médico y quirúrgico
  • Uso personal en joyería, (aretes, pulseras, etc.)

La historia del acero y sus usos con enormes. Los especialistas reconocen su gran virtud en las construcciones. Hasta la fecha sigue siendo el material por excelente en las construcciones de México y el mundo.